lunes, 18 de abril de 2011

Hoy es Martes Santo...y Santa Inés de Montepulciano!!!!


Olores de Martes Santo

Los prismas de la Semana Santa de Andalucia Bien es cierto que por muchos ha sido tildado como el día victoriano por antonomasia, algo que no discuto, pero podríamos llamarlo un día de cofradías de barrio.

Hoy por ejemplo: El MARTES Santo malagueño. Serían muchos los calificativos que podríamos utilizar para definir un día como éste en la ciudad del paraíso. Bien es cierto que por muchos ha sido tildado como el día victoriano por antonomasia, algo que no discuto, pero podríamos hacerle un pequeño matiz y llamarlo un día de cofradías de barrio. Tres son las hermandades que vienen desde el barrio de la Victoria; como son el Rocío, el Rescate y la Sentencia; otra proviene del otro lado del Guadalmedina como es el caso de la Humillación; también viene desde la barriada de Nueva Málaga la cofradía de Nueva Esperanza; y las Penas, que se configura como la única hermandad que hace su salida penitencial desde el casco histórico de la ciudad.

Hablar de cada una de ellas es introducirse en un universo de sensaciones indescriptibles. Intentar explicar a través de la palabra un cúmulo de sentimientos y estampas que se vivirán en unas cuantas horas que son casi indescifrables con un número determinado de caracteres. Bien podríamos empezar cerrando los ojos, situándonos en el Jardín de los Monos. Huele a azahar, lo sé. Pero también huele a barrio de la Victoria y huele a la Novia de Málaga. El cambio que esta hermandad inició desde el pasado año nos ha permitido ver una estampa bellísima como es poder disfrutar de una guapa Virgen del Rocío bajo la influencia de los -esperemos que durante toda la semana- rayos de sol del mediodía. Cierto es, que Ella por si sola, brilla más que el sol. No lo niego. Pero también es cierto que con este cambio ganamos todos.

Hablemos de las Penas. Vuelvan a cerrar los ojos. Sitúense en Pozos Dulces, o en la calle Panaderos, o en la calle San Agustín. Están respirando a Semana Santa. El paso de esta hermandad por cualquier calle del centro es un regalo para nuestros sentidos. ¿Recuerdan a Lola en el pregón de Antonio Banderas cuando veía el paso de las Penas por San Agustín? Poco más habría que añadir. Es puro olor a Semana Santa.

¿Qué decir de Nueva Esperanza? Un barrio totalmente entregado al Nazareno del Perdón y María Santísima de Nueva Esperanza. Un buen puñado de kilómetros de recorrido y un buen puñado de razones para seguir muy de cerca el paso de esta hermandad que, año tras año, nos sorprende como una novedad. Interesante será que acudamos a ver la primera salida de los titulares desde la casa hermandad, un proyecto que ha visto culminado el sueño de los hermanos de este popular barrio hace tan sólo unos meses. Atrás queda el tinglao instalado en el mismo lugar donde ahora se asientan los cimientos de esta gran casa hermandad que con un titánico esfuerzo han conseguido culminar en un tiempo récord.

Pero esta noche de Martes Santo, no miren al cielo, no busquen ninguna estrella. Ninguna brillará más que la Estrella que tenemos en nuestra Málaga, justo en el barrio de El Perchel. Nuestro Padre Jesús de la Humillación y Perdón, junto a María Santísima de la Estrella, recorrerán las calles de Málaga sobre los dos tronos más antiguos que se procesionan en nuestra Semana Mayor.

Pero si hay una hermandad para la que significará mucho la tarde del Martes Santo será la Hermandad del Recate. Esta cofradía victoriana vivió uno de esos momentos que nadie querría vivir como cofrades. El pasado año, un problema en el palio de la Virgen de Gracia impidió que estos hermanos victorianos pudieran realizar su salida penitencial completa, dándose la vuelta justo al final de la calle Álamos. Ha pasado un año y algún que otro día, posiblemente sea la hora de quitarse esa espinita que estos cofrades han llevado durante casi 400 días y realicen la mejor salida procesional que se recuerda. Por último, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima del Rosario en sus Misterios Dolorosos, cerrarán una jornada que quedará en la retina de todos los malagueños y foráneos.

No me olvidaba de la Tribuna de los Pobres. Ese lugar donde se congrega día tras día el pueblo llano, vivirá una jornada intensa. Decir Martes Santo también es decir Tribuna de los Pobres. Y es que serán cinco de seis las hermandades que transcurrirán por uno de los enclaves cofrades por antonomasia. Cada cofradía con su estilo, fiel a su identidad. Ninguna mejor que la otra.
Bien entrada la madrugada, cuando la Hermandad de Nueva Esperanza culmine su recorrido habrá terminado la jornada. Atrás quedarán miles de recuerdos, miles de vivencias y miles de sentimientos que quedarán por siempre en nuestra memoria. Será entonces cuando dejemos de pensar en esos pequeños detalles estéticos en los que muchos hemos estado debatiendo si eran o no eran una pérdida de identidad, porque los cofrades tenemos miles de cosas más importantes en qué preocuparnos.


Será el momento de sacar el estropajo, de limpiar la cera y de pensar en trabajar día a día, minuto a minuto, en el próximo Martes Santo. Entonces llegará la hora de demostrar que no somos cuaresmeros, ni semanasanteros; sino cofrades, que durante las cuatro estaciones del año trabajan bien duro para que días como los que acaban de terminar salgan a pedir de boca. Es hora de poner en alza la identidad del cofrade, de acotar un término que en ocasiones puede ser confundido o malinterpretado. El auténtico cofrade es el que limpia la plata, el que no mira el reloj a la hora de darlo todo por sus sagrados titulares, el ambiente que se respira en la albacería, posiblemente el corazón que bombea la sangre que corre por las venas de la Semana Santa.


Hoy celebramos Santa Inés de Montepulciano!!!!!



Nació en Montepulciano, (Italia) en 1268 y fue una de las figuras más brillantes de la Orden de Santo Domingo.

A los 9 años obtuvo que sus padres (que eran de una de las principales familias de la ciudad) la dejaran irse a vivir a un convento de religiosas. Allí su seriedad y su comportamiento tan inteligente le atrajeron de tal manera la confianza de las superioras que cuando apenas tenía catorce años la encargaron ya de la portería del convento y de recibir las visitas.

Cuando ella tenía 15 años, la superiora de aquella comunidad fue trasladada a fundar un convento en otra ciudad, y pidió que le dejaran llevar como principal colaboradora a Inés, porque era una joven de una extraordinaria responsabilidad en todo lo que hacía.
Y sucedió por aquellos tiempos que las gentes de Montepulciano dispusieron crear unas casas para religiosas. Pidieron que les fuera enviada como superiora del nuevo convento la joven Inés, cuya santidad ya era notoria en todos los alrededores. Ella siendo tan joven, aceptó el cargo porque confiaba en que Dios le iba a ayudar de maneras sorprendentes. Y así sucedió.Ines de Montepulciano

Estaba Inés pensando a qué comunidad religiosa debia ella confiar a las monjitas de su nuevo convento, cuando una noche en una visión se le aparecieron en el mar muchas barcas con distintos patronos, invitándola a navegar en ellas. Pero una barca tenía por piloto a Santo Domingo de Guzmán y este santo le decía: "Es voluntad de Dios que tú viajes en la barca de la Comunidad Dominicana". Desde entonces se propuso afiliar a sus religiosas a la Comunidad de padres Dominicos. Y así ella llegará a ser una de las glorias de esta comunidad, y lo mismo lo será su gran devota, Santa Catalina de Siena.

Desde muy joven ayunaba casi todos los días y dormía en el duro suelo y tenía por almohada una piedra. Después la salud se le resintió y por orden del médico tuvo que suavizar esas mortificaciones. San Raimundo cuenta que Dios le permitía visiones celestiales, que un día logró ver cómo era Jesús cuando era Niño. Otra vez estando la despensa del convento desprovista y no habiendo alimentos para las monjas, ella rezó con fe y la despensa apareció llena de comestibles. La veían levantada por los aires mientras le llegaban los éxtasis de la oración. Un ángel se le apareció ofreciéndole un cáliz de amargura y le dijo: "Como Jesús, en esta tierra tendrás que beber el cáliz de la amargura, pero para la eternidad te espera la corona de gloria que nunca se marchita".

Santa Catalina de Siena que fue a Montepulciano a visitar el cadáver de Santa Inés, el cual después de 30 años, todavía se encontraba incorrupto, profesaba una gran veneración a esta santa y en una carta que escribió a las religiosas de esa comunidad les dice: "Les recomiendo que sigan las enseñanzas de la hermana Inés y traten de imitar su santa vida, porque dio verdaderos ejemplos de caridad y humildad. Ella tenía en su corazón un gran fuego de caridad, regalado por el mismo Dios, y este fuego le producía un inmenso deseo de salvar almas y de santificarse por conseguir la salvación de muchos. Y después de la caridad lo que más admiraba en ella era su profunda humildad. Siempre oraba y se esforzaba por conservar y aumentar estas dos virtudes. Y lo que le ayudaba mucho a crecer en santidad era que se había despojado de todo deseo de poseer bienes materiales o de darle gusto a sus inclinaciones sensuales, y el dominar continuamente su amor propio. Su corazón estaba totalmente lleno de amor a Cristo Crucificado, y este amor echaba fuera los amores mundanos y los apegos indebidos a lo que es terrenal. Ella ofrecía en sacrificio a Dios su propia sensualidad. Para esta buena religiosa el mejor tesoro era Cristo crucificado, en quien meditaba siempre y a quien tanto amaba". Hermoso relato redactado por una gran santa, acerca de otra santa también muy admirable.
San Raimundo cuenta que muchos testigos le declararon haber presenciado hechos milagrosos en la vida de Santa Inés.

Cuando estaba moribunda, oyó que sus religiosas lloraban y les dijo emocionada: "Si en verdad me aman, alégrense de que voy al Padre Dios a recibir su herencia eterna. No se afanen que desde la eternidad las encomendaré siempre".
Murió en el mes de abril del año 1317 a la edad de 49 años, y en su sepulcro se han obrado muchos milagros.

Oración

Que nos contagie Inés de su gran amor por Jesús Crucificado.






Fuentes:
Iluminacion Divina
Santoral Catolico
David Gómez Camuñas

Angel Corbalan

domingo, 17 de abril de 2011

Hoy es Lunes Santo......y San Francisco Solano Misionero!!

Nació en Andalucia y fué de los más grandes misioneros en América.



San Francisco Solano misionó por más de 14 años por el Chaco Paraguayo, por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba de Argentina, siempre a pie, convirtiendo innumerables indígenas y también muchísimos colonos españoles. Su paso por cada ciudad o campo, era un renacer del fervor religioso.

Un día en el pueblo llamado San Miguel, estaban en un toreo, y el toro feroz se salió del corral y empezó a cornear sin compasión por las calles. Llamaron al santo y éste se le enfrentó calmadamente al terrible animal. Y la gente vio con admiración que el bravísimo toro se le acercaba a Fray Francisco y le lamía las manos y se dejaba llevar por él otra vez al corral.
A imitación de su patrono San Francisco de Asís, el padre solano sentía gran cariño por los animalillos de Dios. Las aves lo rodeaban muy frecuentemente, y luego a una voz suya, salían por los aires revoloteando, cantando alegremente como si estuvieran alabando a Dios.


Francisco Solano, llamado "el Taumaturgo del nuevo mundo", por la cantidad de prodigios y milagros que obtuvo en Sudamérica, nació en 1549, en Montilla, Andalucía, España.

Su padre era alcalde de la ciudad, y el jovencito desde muy pequeño se caracterizó por su habilidad en poner paz entre los que se peleaban.


Cuando había algún duelo a espada, bastaba que Francisco corriera a donde los combatientes a suplicarles que no se pelearan más, para que hicieran las paces.


Estudió con los Jesuitas, pero entró a la comunidad Franciscana porque le atraían mucho la pobreza y la vida tan sacrificada de los religiosos de San Francisco. Los primero años de sacerdocio los dedicó a predicar con gran provecho en el sur de España. Sus sermones no tenían nada de rebuscado ni de elegante, pero llegaban hasta el fondo del corazón de los pecadores y conseguían grandes conversiones. Es que rezaba mucho antes de cada predicación.

Primer contagio. Llegó a Andalucía la peste del tifo negro y Francisco y su compañero Fray Buenaventura se dedicaron a atender a los enfermos más abandonados. Buenaventura se contagió y murió (y ahora es santo también) luego se contagió también Francisco y creyó que ya le había llegado la hora de partir para la eternidad, pero luego, de la manera más inesperada, quedó curado. Con eso se dio cuenta de que Dios lo tenía para obras apostólicas todavía más difíciles.

Pidió a sus superiores que lo enviaran de misionero al Africa, y no le fue aceptada su petición. Pero poco después el rey Felipe II pidió a los franciscanos que enviaran misioneros a Sudamérica y entonces sí fue enviado Francisco a extender la religión por estas tierras. Fue una gran alegría para su corazón.

Y sucedió que una terrible tempestad lanzó el barco contra unas rocas frente a Panamá y se partió en dos. No había sino una embarcación para volver a tierra firme, y el misionero prefirió aguardar allá en esos escollos con los esclavos negros que él había venido instruyendo durante el viaje y acompañarlos hasta que llegara otra barca a salvarlos. Y aprovechó esos tres días de terror y peligro, para acabar de instruirlos y bautizarlos allí mismo. Varios de ellos perecieron luego entre aquellas olas pero ya habían sido bautizados.

La pequeña embarcación los llevó a unas costas inhospitalarias y allá pasaron días terribles de hambre y peligros. Cuando los marineros se desesperaban lo único que podía calmarlos era la intervención del Padre Francisco. Cuando había peleas, al único que le hacían caso para dejar de pelear, era el Padre Solano. Al fin lograron que un barco los recogiera y los llevara a la ciudad de Lima.

Fray Francisco Solano recorrió el continente americano durante 20 años predicando, especialmente a los indios. Pero su viaje más largo fue el que tuvo que hacer a pie, con incontables peligros y sufrimientos, desde Lima hasta Tucumán (Argentina) y hasta las pampas y el Chaco Paraguayo. Más de 3,000 kilómetros y sin ninguna comodidad. Sólo confiando en Dios y movido por el deseo de salvar almas.

Y le sucedió en aquel gran viaje misionero, que lograba aprender con extraordinaria facilidad los dialectos de aquellos indios a las dos semanas de estar con ellos. Y le entendían todos admirablemente sus sermones. Sus compañeros misioneros se admiraban grandemente de este prodigio y lo consideraban un verdadero milagro de Dios. Pero lo más admirable es que las tribus de indios, aun las más belicosas, y opuestas a los blancos, recibían los sermones del santo con una docilidad y un provecho que parecían increíbles. Dios le había concedido la eficacia de la palabra y la gracia de conseguir la simpatía y buena voluntad de sus oyentes.

Fray Francisco llegaba a las tribus más guerreras e indómitas y aunque al principio lo recibían al son de batalla, después de predicarles por unos minutos con un crucifijo en la mano, conseguía que todos empezaran a escucharle con un corazón dócil y que se hicieran bautizar por centenares y miles.

Un Jueves Santo estando el santo predicando en La Rioja (Argentina) llegó la voz de que se acercaban millares de indios salvajes a atacar la población. El peligro era sumamente grande, todos se dispusieron a la defensa, pero Fray Francisco salió con su crucifijo en la mano y se colocó frente a los guerreros atacantes y de tal manera les habló (logrando que lo entendieran muy bien en su propio idioma) que los indígenas desistieron del ataque y poco después aceptaron ser evangelizados y bautizados en la religión católica.

El Padre Solano tenía una hermosa voz y sabía tocar muy bien el violín y la guitarra. Y en los sitios que visitaba divertía muy alegremente a sus oyentes con sus alegres canciones. Un día llegó a un convento donde los religiosos eran demasiado serios y recordando el espíritu de San Francisco de Asís que era vivir siempre interior y exteriormente alegres, se puso a cantarles y hasta a danzar tan jocosamente que aquellos frailes terminaron todos cantando, riendo y hasta bailando en honor del Señor Dios.

San Francisco Solano misionó por más de 14 años por el Chaco Paraguayo, por Uruguay, el Río de la Plata, Santa Fe y Córdoba de Argentina, siempre a pie, convirtiendo innumerables indígenas y también muchísimos colonos españoles. Su paso por cada ciudad o campo, era un renacer del fervor religioso. Un día en el pueblo llamado San Miguel, estaban en un toreo, y el toro feroz se salió del corral y empezó a cornear sin compasión por las calles. Llamaron al santo y éste se le enfrentó calmadamente al terrible animal. Y la gente vio con admiración que el bravísimo toro se le acercaba a Fray Francisco y le lamía las manos y se dejaba llevar por él otra vez al corral.
A imitación de su patrono San Francisco de Asís, el padre solano sentía gran cariño por los animalillos de Dios. Las aves lo rodeaban muy frecuentemente, y luego a una voz suya, salían por los aires revoloteando, cantando alegremente como si estuvieran alabando a Dios.

Por orden de sus superiores, los últimos años los pasó Fray Francisco en la ciudad de Lima predicando y convirtiendo pecadores. Entraba a las casas de juegos y hacía suspender aquellos vicios y llevaba a los jugadores a los templos. En los teatros, en plena función inmoral hacía suspender la representación y echaba un fogoso sermón desde el escenario, haciendo llorar y arrepentirse a muchos pecadores. En plena plaza predicaba al pueblo anunciando terribles castigos de Dios si seguían cometiendo tantos pecados y esto conseguía muchas conversiones.

Un día estando predicando en una misa empezó a temblar. Las gentes quisieron salir huyendo, pero él les dijo: "Si piden perdón a Dios, no les sucederá nada malo". Todos pidieron perdón y nada malo sucedió aquel día allí. Otro día en pleno sermón exclamó: "Por las maldades de estas gentes, todo lo que está a mi alrededor será destruido y no quedará sino el sitio desde donde estoy predicando". Y así sucedió años después. llegó un terremoto y destruyó el templo y todos los alrededores, y el único sitio que quedó sin que le pasara nada, fue aquel desde donde el santo había predicado.

En mayo de 1610 empezó a sentirse muy débil. Los médicos que lo atendían se admiraban de su paciencia y santidad. El 14 de julio, una bandada de pajaritos entró cantando a su habitación y el Padre Francisco exclamó: "Que Dios sea glorificado", y expiró. Desde lejos las gentes vieron una rara iluminación en esa habitación durante toda la noche. San Francisco Solano: pídele a Dios muchas bendiciones para América.

Y HOY ES LUNES SANTO.

Cierto, tenemos mucho derecho de saber quien es Jesucristo y conocer a Aquel que nos llama a seguirle tan incondicionalmente.
Para eso tenemos muy fácil y a la mano el libro donde podemos encontrarle, y no tanto como relato, teoría o recuerdo, sino como persona viva, actuante y comunicante.
Cada uno de los pasajes del Evangelio, puede ser el recodo donde Él se haga el encontradizo y nos revele un poco de sí mismo, para influir en nuestra vida hasta donde nosotros queramos dejarle la posibilidad.
Hoy este Lunes Santo podríamos detener la mirada en una frase breve, pero no sencilla, en la cual el mismo Jesús se define:
“Yo soy el camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,6)
Ante la mirada escrutadora, y la insistente pregunta de sus discípulos, porque también ellos, que lo vieron de cerca y lo seguían, querían saber quien era Jesús.
Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida
El Señor nos dice a cada uno:

YO, SOY EL CAMINO y meta de todos tus anhelos, de todas tus esperanzas, realización de todas tus alegrías y logros de tus más profundas aspiraciones.
Pero más todavía: Camino que puede llevarte a un destino cierto, definitivo y duradero donde la alegría no se opaca ni la existencia se desmorona.
YO, SOY LA VERDAD donde puedes encontrar todo lo verdadero que buscas, la autenticidad que añoras en los momentos en que te ocultas tras infinidad de máscaras, la última razón de todos tus razonamientos, la luz que aclara todas tus dudas y disipa todos los engaños.
YO, SOY LA VIDA
que trasciende y llega hasta ese más allá que incluyes en momentos especiales, en los que bien percibes que tu existencia debe de tener una proyección más amplia y de mayor hondura.
Jesús Camino, Verdad y Vida nos dice con su persona y con todo su ser que Él es el Camino que lleva, por la Verdad, a la Vida verdadera, esa que no termina nunca.
Pero la Vida que Jesús promete empieza desde ahora, no en el momento en que cambiamos nuestra morada.
Esa es la Vida eterna que Dios nuestro Padre nos ha prometido.
Es precisamente allá a donde queremos llegar: a la casa del Padre, donde podemos encontrar toda la razón del camino fugaz de nuestros días. Sólo quien empiece a aprender desde ahora, en esta tierra, a vivir esa existencia orientada y unida a Cristo Jesús, tendrá la plena garantía de continuar viviéndola en el futuro, después de la muerte.
Por eso, en esta semana santa, conviene que volvamos a menudo nuestra mirada a Cristo Jesús y le preguntemos cómo podemos ponernos en el Camino de la Verdad que nos conduce a la Vida.


UNA ORACIÓN PARA HOY

Oh Jesús camino:
Tú eres mi mejor amigo,
yo espero en Ti.
Oh Jesús Verdad:
Tú eres el Verbo Encarnado,
yo creo en Ti.
Oh Jesús Vida:
Tú eres la bondad infinita,
yo te amo con todo mi corazón.
P. Santiago Alberione
Oración para el Lunes Santo
Contigo, Señor,
Pueden ser santos
todos los días de mi existencia.
Si vivo en tu presencia,
si te entrego mi amor,
y pongo mi confianza
en tu providencia ilimitada;
si sé pedir perdón
cuando te ofendo,
y si a la hora del dolor
busco tu rostro
para aprender contigo
lo que es el sufrimiento redentor.
Si aprendo a compartir,
Tú estás conmigo;
si en el gozo y el éxito
vuelvo a Ti la mirada,
será santa mi vida,
porque eso es santidad:
estar siempre contigo, mi Dios;
hasta la eternidad.
Vivir y morir contigo es garantía
de la suprema ley de santidad.




Fuentes:
Iluminación Divina
Santoral Catolico
Ángel Corbalán